En la estación de trenes de La Plata

Ni estás perdida en el medio de la Pampa húmeda sin gaucho que te rescate, ni estás hospitalizada por sobredosis de cañoncitos con dulce de leche. No escribes porque sigues en Buenos Aires y tu agenda arde, arde bien ardida. Que el querido lector no tema por ti, le aseguras que estás vivita y coleando, o mejor dicho, vivita y comiendo.

Hete aquí que tu abuela reside en la ciudad de La Plata. Pasas unos días con ella hasta que decides partir hacia Quilmes, a cuarenta kilómetros, donde vive tu madre. «Adiós abuelita, adiós», le dices y te diriges a la esquina de su casa donde paras un taxi. «A la estación de trenes», le pides al conductor. Si no fuera porque los coches de Fórmula 1 son monoplaza pensarías que acabas de subirte a uno. En cuanto cierras la puerta, el señor tachero (llamémoslo como aquí se lo llama) pisa el acelerador, lo pisa bien pisado, que al señor tachero no le gusta pisarlo a medias. El buen hombre, además de ser el mismísimo hijo del viento, no frena en bocacalles ni en pasos de cebra. Como si esto fuera poco ni siquiera mira o desacelera en los cruces. Y un último detalle que te hace feliz a tutiplén: tampoco frena en los semáforos en rojo. La radio está encendida y el locutor no tiene mejor idea que comentar todos los puntos de La Plata donde recientemente han ocurrido accidentes. Te dices que quizá no deberías hacerle el feo al cinturón de seguridad y procedes a ponértelo. Te quedas con las ganas, puesto que aunque lo buscas con ahínco, nunca lo encuentras. La ventaja es que el Fernando Alonso tachero que te lleva en el aire por las calles platenses te deja en la puerta de la estación de trenes en mucho menos tiempo del esperado. Le pagas $25 y, rauda, pues tienes miedo de que arranque de nuevo, te bajas. Al entrar en el hall principal de la estación te encuentras con una gran cantidad de gente. Diriges tu vista hacia el cartel indicador de andenes y descubres que está muerto. Le preguntas a un hombre uniformado a qué hora sale el próximo tren. El señor suspira, y mientras se seca el sudor de su rostro con un pañuelo, te dice como si nada: «Un tren descarriló y no se sabe cuándo van a volver a funcionar». Si en la boca no te entran moscas es porque no las hay en la estación, puesto que al escuchar las antedichas palabras ese agujero por el que comes se despliega al máximo de sus posibilidades. Antes de que le puedas hacer otra pregunta el hombre se aleja. Decides ir a la estación de colectivos, que se encuentra a cuatro cuadras, pues recuerdas que desde allí sale un colectivo que va a Quilmes. Al llegar preguntas. Nadie sabe de dónde sale el colectivo de tu interés. Preguntas y sigues preguntando. La gente te mira como si quisieras saber cómo llegar a Bosnia-Herzegovina. Hasta que un hombre te dice que ese colectivo no existe más, que lo que puedes hacer es tomar un colectivo a Pasco y desde ahí tomarte otro hasta un sitio desde donde te puedes tomar un tercero que te dejará en la estación de Quilmes. De tus recuerdos de cuando vivías por estos pagos te suena que Pasco es un lugar poco recomendable. Llamas a tu madre y le preguntas qué te conviene hacer. Tu madre te aconseja como madre: te dice que a Pasco no vayas ni loca y que te tomes un taxi. Para poder pagar el precio que el taxista te pide en la puerta de la estación de colectivos para llevarte los cuarenta kilómetros que te separan de Quilmes tendrías que vender varios órganos. Tú estás encariñada con tus órganos, así que decides regresar a la estación de trenes y esperar ahí el tiempo que haga falta hasta que te puedas subir a algún tren. Caminas las mismas cuatro cuadras de antes y ¡miracolo!: al ingresar en el hall lo encuentras vacío. Miras el cartel indicador y ves que te invita a que vayas al andén número dos. Corres feliz, corres y te ves en Quilmes tomando mate con tu madre, corres y sonríes. Cuando llegas a la puerta de acceso al andén se te caen todas las sonrisas, se te caen bien caídas puesto que una mujer te cierra la puerta de acceso al andén en la cara. «No cabe ni un alfiler en el tren», te dice la mujer cuya misión en la vida es la de alejarte de tus deseados mates. Eres consciente de que llegado este punto del relato el amable lector está pensando que no te puede pasar todo lo que te pasa. Sobre el mayor de los tesoros, los ñoquis de ricota amasados por tu abuela, le juras al lector que a ti te ha sucedido todo esto, y mucho más...

58 comentarios:

  1. Que bonito es viajar...
    La aventura, lo exótico, los imprevistos... y todo con una sonrisa gigante.

    Besos.

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  2. ohhhhh.. pero tiene muy buena pinta!!!!!! jajjajaj.. me ha gustado lo del taxista y lo de tu abuela, y los mates de mami,... y.. pero que cojones!? llegaste o no????? y cómo?? jajaja..
    continuing disfruting!!

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  3. bueno che, son trenes de los años veinte. Es obvio que descarrilan. No pretenderás haberte ido a vivir a Europa y que a tu vuelta esté todo distinto a cómo lo dejaste. De todos modos algunas cosas tienen su encanto.

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  4. Si lo estas contando, es que ya estás sana y salva al amparo de tu mama con esos mates calientes. Bien cebados, con una cucharita de azúcar y burbujitas de colores en la superficie... Yo te recomiendo que controles la ingesta de cañones de dulce de leche, o sus derivados, ya que como siempre digo, el asiento del avión cada día es mas angosto, y tienes un viaje de vuelta programado. No vaya a pasar que los dos o tres kilos de mas, los traigas puestos y en las maletas.

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  5. Me encanta tu manera de relatar tus peripecias. Llegaste otro dia a visitar a tu mamá?
    Que rico ñoquis! Disfrutalos :)
    Besos

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  6. ¿Por que mis viajes son aburridos? Ya se que tu lo has soportado, pero yo me he reído y si hay que pedirte disculpas lo hago puesta de hinojos. y por si tienes tiempo recoge unos abrazos que van con cariño

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  7. Jajajaja. Es una odisea... Ya nos contarás el final, que me has dejado intrigada.

    Por cierto, no sé qué les pasa a los tacheros en el Río de la Plata pero la última vez que estuve en Montevideo, un taxi nos llevó desde Pocitos a la zona de Plaza Indepencia en cinco minutos contados. No sé si conoces Montevideo pero es un trayecto que durará más o menos quince minutos, yendo a velocidades permitidas. Tuve ganas de decirle que no nos perseguía nadie, que podía aflojar un poco al pedal... Ay, madre. Un besote!!!

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  8. Ay Evaaaa....
    Lo triste es que hay gente que viaja todos los días así. Acá no nos caracterizamos por la eficiencia y comodidad transportil, vaya que no.
    Lo bueno(?) es que te va a sobrar material para relatar tus peripecias!


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  9. Eva, si vas por el sarmiento,,,, IMPORTANTE, los cartelitos que te dicen cuanto tiempo falta se adaptan con el tiempo... es decir que los minutos que tarda en pasar los 4 minutos que falta para llegar el tren puede ser 15 minutos.... Yo lo llamo el "tiempo sarmiento"...

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  10. Un estupendo relato de un mal día para viajar.
    saludos.

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  11. Comparado con todo o demás, lo de F. Alonso fue casi perfecto. Yo tengo un amigo que tampoco frena antes de una bocacalle. Él dice que no quiere ofrecer un blanco fijo.
    Besos

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  12. No hace falta que jures que te pasó realmente, porque es verosimil y suele pasar. Salvo el hecho de que el taxista no te habló de politica, con puntos de vistas polemicos.
    Parece que hubiese habido una conspiración para que tuvieras material para un posteo. Claro que no es lo más deseado, claro que se cayeron las sonrisas.

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  13. Madreeee..... si es que algunas cosas hay que tomarlas como son, porque la bilis sabe mal y porque al final va a ser igual.

    Yo estuve una vez en Buenos Aires, pero fue breve y a parte del metro y un par de aviones al norte y al sur (ese parecía un autobús y pillamos "turbulencias"...) poco más.

    Espero que lo consigas. Mucha suerte y un besazo!!!

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  14. ¡¡Madre mía!!, pues te doy la razón, ¡lo que no te pase a tçí!, jajaja... pero vamos, ahora lo que me interesa es saber cómo llegó el final del trayecto, qué tuviste que hacer o a cuántos tuviste que sobornar, jajaja.

    Lo siento por tí, porque tuviste que pasar por todo eso, pero, chica, y ¡cómo nos los pasamos los lectores! ¿eh?...¡anda que no!

    Besos apretaos

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  15. Pobrecita, cuanta putada encadenada, pero bueno, seguro que enseguida vino otro tren que te llevó raudo y veloz al encuentro con tu mami y tu mate, al menos es lo que yo te deseo, de putadas ya está bien... por hoy :)
    Besos y salud

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  16. Cuando los viajes no están por la labor...qué bien que al final alguna comida nos repare el estómago de los taxistas voladores, los andenes mudos y el agobio de no poder agarrar el tren.

    Un cordial saludo

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  17. es hermoso viajar...ya tengo que sacarme la lotería y salir a viajar el mundo
    me urge
    saludos
    carlos

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  18. Madre mía! Jajjaja. Muy bien contado.

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  19. Te creo, te creo Eva,
    Es lo bueno que tienen los viajes que cuando pasa un tiempo te ríes, lo cuentas y los que te leen y/o escuchan se les quedan unas agujetas en el careto para un largo rato.. mientras piensan ¡Si yo cuento lo que me pasó a mi cuando viaje a .............!

    Un besito Eva

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  20. POR DIOS,,,, QUE MALA SUERTE LA TUYA... Y TU MAMI ESPERANDO.
    UN BESAZO EVA!!!

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  21. Como siempre es un placer el leer tus vivencias, no puedo menos que agradecerte el buen rato que paso leyendo tus historias. Por favor no pierdas nunca ese buen humor que nos trasmites en tus escritos. Espero impaciente tu vuelta…
    Un cordial saludo desde Barcelona.

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  22. Bueno, un viaje es una aventura, no?? Pues eso, a disfrutarla lo mejor que se pueda... y a seguir comiendo cosas ricas :)
    Un beso!

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  23. Lamento decir que es perfectamente creíble.
    Al final, cómo llegaste a Quilmes? Esperaste que saliera el siguiente tren y partió con vos arriba?

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  24. Y pasan los años y nada cambia!!! Joder!!! Y el que no crea que esto es pura verdad, que venga a Buenos Aires!!! Eva: Estaba de vacaciones y no pude agradecerte en su momento tu generosidad con respecto a mis relatos en la macondografía que te hizo Chema. Muchas gracias y además te cuento que gracias a ese post pude conocerte y saber que sos argentina. Con decirte que se lo comenté a Humberto Dib y él me dijo que te había conocido en la presentación de su libro en Madrid. Un placer,guapa! Un beso!

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  25. Anónimo14/3/14 8:02

    Pues ya está mal el transporte en esa zona, hay que proponer que llegue el metro de Bilbao cuanto antes :)

    Cabrea, pero míralo correctamente, luego nos lo cuentas y nos reímos, ¿ves?, para algo sirven esas peripecias, besotes.

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  26. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  27. Bueno pues a pasar mar tiempo con tu abuela que seguro que lo agradece jaja, un abrazo compañera y mucho animo.

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  28. Deberías escribir un libro con todas tus experiencias en tren, taxi, metro y por supuesto...avión!

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  29. Qué va'cer, Letzy, es lo que tenemos por estos lares.
    Como siempre, impresionante habilidad la tuya al escribir: tus lectores vivimos en carne propia lo sucedido a la protagonista.
    Espero que lo estés pasando de diez junto a tu familia.
    ¡Saludos!

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  30. Esto no es la Odisea en el espacio, si no la Odisea de trenes. En cuanto a la velocidad norma. No se llama acaso ¿Buenos Aieres?
    Espero que a estas alturas hayas llegado de alguna manera a casa de tu madre y con tus órganos intactos. Y dale al mate:-)
    Bss

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  31. Me has tenido en vilo durante todo el relato, Eva. Ya contarás como acabó la cosa. No podré dormir sin saberlo.

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  32. ¿Y la entrada tan chula que nos has regalado no cuenta? ¿Te hubiera salido tan graciosa si todo hubiera ido sobre ruedas?
    Sobre todo no nos digas dónde y cómo estás, no vayamos a pensar que te encuentras bien. Eres una bruja. Adorable, pero bruja.
    Besos.

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  33. por eso ODIO VIAJAR!!! que me parta la madre, pero cuando tengo que viajar siempre hago lo imposible por no hacerlo, busco excusas, hasta que es el cumple de mi perro que no tengo, o que va a parir mi gato que es macho, o como última alternativa, que tengo que hacerme una mamografía urgente o que el ginecólogo me ha recomendado hacerme un papanicolau en mis testículos, que NO VIAJO AUNQUE ME PAGUEN!!!! que prefiero siempre quedarme en casa, que pelarme con los trenes o con los buses, o peor aún con los taxistas con traumas de corredores de autos o con los robos de la carrerita que te sacan un órgano como tú misma nos cuentas, la verdad prefiero caminar, cruzar un par de semaforos, pero hasta allí no más, prefiero mi aburrida casa..... besos!!!!

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  34. Solo de leerte he muerto en vida querida Eva.... y te prometo que respiré en cada respuesta de toda esa gente ufffffffffffffff........ ya estas más tranquila??? :( poecita hombreee :* besossssss

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  35. Hazle caso atu madre y toma un taxi. Si puede ser el Fernando Alonso Tachero. si no te mat apor el camino te llevará en un santiamén.
    ¡Total, que son unos cuantos órganos! :P
    Besazo y disfruuuuuta

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  36. Un viaje algo movidito Eva, jajaja. No sería lo mismo si todo saliese a pedir de boca, así es más interesante, anecdótico...
    Un feliz regreso.
    Besazos.

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  37. Solo 40 Km te separan del destino y debes invertir horas, enojos...... y nadie se hacer cargi
    Buen texto
    Besos

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  38. Porque he vivido esas situaciones, te creo. Parecieran absurdas, como un sueño surreal, pero ocurren. UN abrazo. Carlos

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  39. Por qué no íbamos a creerte Eva... jajajaajajajajjajajaaja... Eso le pasa a cualquiera!

    Un gran abrazo... Y vuelve...

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  40. jajajajajaja el mismisimo hijo del viento!!! ajajaja
    haalaa!!! y para colmo, el de la radio, ayudando.. jajaja
    ¡¡Dios mio!! eres un imán de las aventuras!! jajajaja ¿cómo puede pasarte todo esto? jajajajaj

    Un beso! ;)
    http://myworldlai.blogspot.com.es/

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  41. piensa que si todo saliera siempre bien la vida sería muy aburrida. Así cuando cojas un taxi que pare en los semáforos lo vas a disfrutar.
    un beso

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  42. Y tú que eres extraordinaria contándolo y haciendonos ver que la realidad supera la ficción. De todas maneras Eva, me gustaría viajar contigo porque seguro que una gran aventura nos iba a ocurrir y a la vez que yendo contigo saldríamos ilesas para contarlo luego en el blog. Vivir para leerte.
    Un beso

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  43. Vaya...espero que el viaje haya continuado mejor.

    Esos ñoquis...qué ricos deben estar....
    ; )

    Besos.

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  44. Un besito grande.

    Te esperamos.

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  45. Cuantas peripecias!!. Cuando decidimos hacerlo jamás sabemos con que imprevistos y/o nos vamos a encontrar…Caerse, preguntar, perderse..
    Al final, mhasta se recuerda con cariño.

    Besos!

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  46. Killa es que atraes los acontecimientos a ti como la miel jejeje

    Bueno espero que estés disfrutando de los mates con tu mami y de todo lo que tienes por esos lares del mundo

    Besotes

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  47. Que risa con el tachero-Alonso, no hay nada más terrorífico que subirse al coche de un demente con tendencias suicidas-homicidas. xD

    Espero que llegaras al final al hogar materno... aunque no sé por qué me da que te habrán pasado más cosas raras por el camino. xD

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  48. Jajajjaja Eva cuànto me divierto leyéndote, imagino como disfrutaste de lo lindo esos deliciosos ñoquis de ricotta de tu abuela y el mate de mami... y es que el que algo quiere algo le cuesta.
    Me has llevado en una montaña rusa... ahora me bajo y te envìo un gran abrazo para tu semana de primavera :D)

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    1. Eva, acabo de volver aquì y he leìdo que estàs en Buenos Aires un tiempo, asì que feliz otoño y quedo a la espera de otro de tus relatos bonaerenses que adoro...asì viajo hasta allà sin moverme de acà en Venecia, y ya me gustarìa ir a B.A. a comer alfajores a porrillo. Muas !

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  49. Ay pooobre! ¿Mira que si son señales divinas que te dicen algo? Igual te dejaste algo pendiente donde te encuentras...
    Jajaja, espero que se te arregle. Muchos besos!

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  50. Jajaja! Un mal día lo tiene cualquiera mujer!
    Seguro que alguna cosa te salió bien ese día, recuerda........

    Besos

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  51. Todo sea por estar al lado de la abuela o de la madre o de las querencias que se grabaron en la memoria con sabor a familia.

    Un abrazo

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  52. Es que siempre salgo después de leerte, y eso que estoy muy pillada de tiempo, salgo como te decía con una sensación buena, a pesar de todas las peripecias taxisticas !!! Genial como siempre !!! Te voy a compartir en el face porque eres muy buena !! Besosossssssssssssssss

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  53. Jolín Eva! pero... no se puede ir encima del vagón como en la India? oioioi
    jajajajajaj qué divertida eres!
    Un beso Eva :-D

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  54. Esta buenisima, me encantó tu forma de relatar, pero no dejo de hacerme una pregunta... llegaste en tren donde tu madre? o vendiste tus preciados órganos? jajaja te seguiré leyendo

    besos :)

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  55. Hala, qué viajera!
    Me encantan tus crónicas, suenas ajetreada
    Besos

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  56. Querida amiga princesalezti , yo creo que lo tuyo no es viajar , y espero que no te moleste que te lo diga , pero es que leyendo tus entradas anteriores no me puedo creer que todo lo que te pasé a ti , en fin que espero que tú regreso no tenga tantas complicaciones , besos de d.flower.

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  57. Jajaja. ¡Me has hecho reír! Muy lindo relato de tu odisea bonaerense.
    Abrazo desde la ciudad de los transportes infernales.

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